viernes, 20 de noviembre de 2009

(primera parte)

“La Tribuna” Los Ángeles,miércoles 24 de junio 2009

Gracias a una gentileza del programa “Malena cuenta el tango” de Radio Camila FM de Los Ángeles, reproducimos un artículo muy significativo que sondea uno de los misterios de la vida e Gardel.

Este texto es una entrevista en forma exclusiva a la conductora del programa radial “Malena cuenta el tango” de radio Camila FM,. María Elena Toro, autorizada para reproducirla en “La Tribuna” por el uruguayo Gonzalo Vázquez Gabor, sobrino bisnieto de Carlos Gardel.

MALENA: La historia nos enseña los logros de Gardel luego de su unión con Razzano, pero hacia atrás, ¿qué nos puede decir de la vida de Gardel?

GONZALO: hacia atrás sólo podré contar de la tradición oral de mi familia, deberemos viajar hacia el norte uruguayo de la segunda mitad el siglo XIX, hasta la “California del sur” como era llamada la rica villa de San Fructuoso, debido al éxito económico por las minas de oro de la reción, actual Tacuarembó.

Su jefe político y militar era un hombre bravío, generoso, que amó las artes y la música, entusiasta aficionado al canto y a la guitarra, su nombre era Carlos Escayola, el coronel.

Contrajo matrimonio consecutivamente con las tres hijas del cónsul italiano Giambattista Oliva, Clara, Blanca y María, enviudando de las tres.

A principios del otoño de 1883, ya fallecida Clara y estando Casado con Blanca, deja embarazada a su ahijada y cuñada María Lelia, de 13 años.

La niña es trasladada a la estancia “Santa Blanca”, donde Da a luz a un chico, posiblemente los primeros días del 1884, quien sería posteriormente conocido como Carlos Gardel.

Nuestro pequeño Zorzal criollo, quien no fue inscrito en los registros en su nacimiento, quedaría sus primeros años al cuidado de las empleadas de la familia, primero Manuela y luego la francesa Berta, quien trabajaba en el cabaret “La Rosada”.

Al fallecer la segunda Esposa, del coronel el fin de año de 1886, su hermana María Lelia toma su lugar.

Sería entonces que hacia finales del año 1887 que, sin la anuencia de Carlos Escayola, bautiza al niño en capilla de campaña, y cuya documentación ha desaparecido.

A todo esto y con 18 años, queda nuevamente embarazada del padre de Gardel, por lo que comenzados los trámites para su casamiento se efectiviza en 1889, año en que nacieron sus mellizos.

La ceremonia más importante para la época a llevarse en la iglesia no fue autorizada por las autoridades eclesiásticas y siempre se ha dicho que la razón fue que se necesitaba un permiso especial puesto que el futuro esposo había sido padrino de bautismo de quien sería su mujer, cuestión no permitida.

Pero hablando claro el asunto real es que tanto la familia como la iglesia como todo el pueblo conocía la existencia de un niño que crecía y era visto y llamado como “el guachito de Escayola” y un hijo adulterino no era bien visto ni permitido en unión católica cristiana.

Este problema era una traba real para el asenso político del coronel, hasta que quedando embarazada la francesita del Romualdo, que era nieto del libertador Ramón Ortiz y trabajaba con Clelio Oliva, el cuñado de Escayola, se les ocurre la idea de sacarla del medio enviándola para Montevideo y de paso que se encargue de la educación de nuestro pequeño zorzal que ya andaba con edad como para empezar la escuela.

Realizado tal trámite, Carlitos queda en la capital y tras dejarlo al cuidado de otras gentes la francesa viaja a Toulouse donde a fines de 1890 tiene a Charles Romuald Gardes.

ESTUDIOS

Gardel comenzaría la escuela en el barrio sur, la n° 27 de la calle Durazno esquina Médanos en los años 1891, en 1893 se lo manda para Buenos Aires, ya que se había coordinado con la francesa que a su regreso a la Argentina, se le pagaría una muy buena suma de dinero por volver a hacerse cargo de Gardel.

Es así como se juntan el bebote francés de dos años, Gardel con 8, Berta Gardes y los $3.000 que le entregó en propias manos el Dr.Mateo Parisí, quien era el yerno del coronel y encargado de los asuntos legales de nuestra familia en ese entonces.

Pero esta chica comprensiblemente en lugar de destinar ese dinero para la educación de Gardel, se lo gastaba todo en el francés.

Así es como Carlitos ahora pasa a quedar al cuidado de una familia de apellido Franchini Corrado, por lo menos de 1894 a 1896, pudiendo haber asistido al anexo para niños pobres del Colegio San Salvador.

Llega el momento que opte por escaparse, fugándose continuamente de la casa, frecuentaba teatros, artistas, siempre cantando, tenía una pésima ortografía, problemas de indocumentación y no sabía hablar francés, a pesar de haber estado rodeado de franceses.

ADOLESCENTE

A los 15 años retorna a Montevideo a trabajar como tipógrafo, oficio que aprendió en nuestra famillia con el tío Clelio Oliva, que tenía imprenta y era el director del diario “El Heraldo” y ya estamos por el 1900.

Y de ahí en más lo encontraremos indistintamente por Buenos Aires y Montevideo comenzando a frecuentar los cafés del Abasto y los bares de los bajos de barrio sur. Luego de enterarse de la muerte de su mamá María, tomó coraje y volvió a su Tacuarembó como a los 20 años después de que se lo llevaran para resolver temas pendientes con su padre el coronel todo lo que terminó en un duro enfrentamiento y eso fue por el 1907. Ahí se lo vio csntando en un cfgé, el de Correa, haciendo dúo con el “sapo” Benavides, cantor reconocido de la villa y hasta integró la murga de “los 7 locos” en el carnaval tacuaremboense del 1907.

Un año después lo encontraremos viviendo en un conventillo montevideano de la calle Daymán, trabajando de peón de albañil y electricista en un edificio de la plaza libertad.

Para el 1910 vuelve a la Argentina y en el 1911 conoce a Razzano comenzando la historia conocida de nuestro Gardel.

Luego de la muerte del coronel se comenzó un período de acercamiento paulatino hacia los Escayola, hasta poder decir que previo a su fallecimiento estaba todo pronto para concretar su deseo, la vuelta a su familia.

URUGUAYO

MALENA: Cómo después de fallecido parece como francés, y por qué sus restos no quedaron en Uruguay?

GONZALO: Gardel fue uruguayo y siempre estuvo presente su nacionalidad en vida del cantor, cuando muere en Medellín los diarios publican diferentes versiones sobre su nacimiento. A pesar de que había sido a menudo ambiguo sobre su nacionalidad sus documentos oficiales lo decían uruguayo y nacido en Tacuarembó hijo de Carlos y María Gardel ambos fallecidos, detalle éste que muy pocos conocían porque públicamente Berta Gardes era mencionada como su madre.

El jueves 27 de junio, un par de días después del suceso el diario “El Debate” de Montevideo anuncia que nuestro gobierno repatriará sus restos. El mismo día Armando Defino, a las 9 y media de la mañana llegó a las oficinas de la All America Cables, acompañado por uno de los redactores del diario Crítica de Buenos aires para de los restos del cantante fallecido.

Allí mismo, y delante del periodismo Defino finge que la repatriación de los restos a Buenos Aires es propuesta por Berta.

HISTORIA OFICIAL

MALENA: Quiere decir que la repatriación fue encargada de un lado por el gobierno uruguayo, mientras que en Argentina se recurrió a una maniobra mediática?

GONZALO: Así fue, la maniobra puesta en marcha descolocó al gobierno del Dr. Terra. Un par de días después de la muerte de Gardel, Defino ya había reservado pasaje en el Mansilla para viajar a Francia e instruir a Berta Gardes sobre lo que esta debía decir. Al día siguiente se publica en el mismo diario una extensa entrevista a Esteban Capot, amigo de la infancia der Carlos e íntimo amigo de Defino, quien afirma que “recién después de 20 años conoció Gardel a Montevideo” con el evidente propósito de desvincular del Uruguay los orígenes de Gardel.

Afirma también haber conocido a Gardel en Toulouse cuando este apenas llegaba a los tres años de edad y tenía, según dice, cuatro años menos que él, por lo que lo sitúa naciendo en 1887.

Todo era mentira y quedó probado al revelarse que el niño francés había nacido en 1890 y encontrarse la fecha de arribo de Capot a buenos Aires, un año y medio antes de su nacimiento en Toulouse.

Un testamento ológrafo falaz y una activa difusión mediática siempre organizada por Defino, fueron consolidando la “historia oficial” consistente en fusionar a los dos niños en uno solo: Carlos Gardel, hijo adulterino del coronel Escayola y su cuñadita menor de edad nacido en Tacuarembó y Charles Romuald Gardes hijo natural de Berta Gardes, nacido en Toulouse.

Defino hábilmente involucró a Berta Gardes en el fraude.

Ante la muerte de una figura tan querida y conmovidos por una madre doliente los jueces intervinientes en la sucesión fueron permisivos y pasaron por altto muchas irregulariddes aceptando como legítimo el testamento ológrafo y Berta fue la heredera.

Para que ésta no aparecidera como cómplice de una estafa, algunos de sus amigos callaron, otros silencios fueron comprados y Defino consiguió seguir manejando los bienes de Gardel a través de Berta hasta quedarse finalmente con su herencia.

Razzano, que se dio cuenta inmediatamente de la maniobra, calculó que Berta no viviría muchos años más y a la muerte de ésta enfrentó a Defino con un “o me cedés los derechos de autor de Gardel o hablo” Así fue como Defino transfirió esos derechos a su más irreconciliable enemigo.


Tags: Escayola, Oliva, Tacuarembó, Uruguay, Berta Gardes, Defino

Publicado por margaritae @ 10:25
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